...de la tecnología sin alma.
Hoy me sentía importante.
A pesar de ser lunes ha sido un buen día. Se ha cerrrado un contrato importante con un buen cliente, en concreto un Ayuntamiento, y el resto de cosas han ido saliendo como debían.
(sigan leyendo se les quitará la envidia)
Al volver a casa, me subo al coche, dejo el motorola bien colocadito, en el asiento de atrás dejo la mochilita sansonite con el ibook dentro, -para bloguear a última hora-, enchufo el manos libres con su bluetooth, agarro el ipod y le coloco el último juguetito, un nuevo aparatejo "wireless fm transmitter" para sintonizarlo con la radio del coche, lucecitas azules parpadeantes, cargadores blancos incólumes, seleccionas aleatorio canciones para que el día siga sorprendiéndote, etc, etc.
Y al rato suena el manos-libres, la radio en mute, tocas el botoncito azul, y respondes con voz flemática:
-"sí quién es" (tono grave, importante)
-"hola hijo, os gustó el cocido que os eché en el tupper de la mochilita de los crios"
A tomar por saco todo el "glamour", y un servidor bajando de las nubes a poner los pies en la tierra en un nanosegundo.
Las madres tienen alma, los aparatos no.

laculpable dijo
Al menos no te hablé de las manitas de cerdo del tupper que estaban divinas...
26 Septiembre 2006 | 12:34 AM